Nada hay de lo que arrepentirse,
ni de que en besos se pueda llorar
ni de que entre versos pueda sangrar.
Porque la muerte para mí no existe
apenas recuerdo que me quisiste.
¿Y mi labios qué es lo que sabrán
del querer entre tanto trasegar?
¡Qué desde que te fuiste sigo triste!
Y aún te lloro solo por las noches
Y aún, aún hoy añoro tus besos.
Sigo gritando en silencio tu nombre,
y la empapada almohada mordiendo.
Está chorreando de desamores,
de no volver a decirte: te quiero.
He terminado un pequeño poemario, si alguien me puede explicar como obtener una licencia Creative commons se lo agradecería y subiría al poemario a internet


0 gritos contra esto:
Publicar un comentario