¡Qué arda el mundo! Me he cansado, vuelvo. Voy a matar al cisne, lo voy a estrangular. Voy a quemarle las alas a las mariposas para que no vuelvan a burlarse de mí. Voy a seguir, sigo en lucha todavía. Calló Dios, calló el amor. Encierro las paranoias en un cajón, en papel. Ya no me atacará más, la maté. Me sentía frustrado, engañado, secuestrado…por mí. Pero hoy he roto las cadenas, me he vuelto a enamorar… de la libertad. Hoy vuelvo a cantarle. Hoy ha vuelto la mirada fría, concienciada y esperanzada. Bajo de las estrellas, de los sueños para volver a lo mundano, para alzar la voz, para escuchar el eco. Hoy vuelve el insurrecto.


4 gritos contra esto:
Que texto tan inspirador, ojalá el mundo se llenase de insurrectos con ganas de liberarse.
Gracias :)
La verdad es que llegó a mí la otra noche cuando me disponía a inspirarme, a imaginarme historias y me pregunté qué era lo que llevaba un tiempo escribiendo.
Expresas tu rabia de una manera muy interesante. Te sigo insurrecto ;)
Gracias :) A mí me gustan tus poesías que además tienen un mensaje similar a lo que escribo, por eso te sigo
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