Qué no me da la gana vestirme de gala, para cantar a lunas de plata si nada es lo que canta mi garganta, si tengo machacada el alma. No me visto de gala para hablarte con lindas palabras si no son escuchadas. Que no ve da la gana vestirme de gala para nada. Nada fuimos, quedó nada. Y por ello brindo. Hoy brindo por las rebeldías, los sueños, la ilusión y los besos. Pero también por el odio, la impotencia, los fracasos y la rabia. Por esas veces en que me saben a sangre la boca y los labios, por esas veces que me los rompo a bocados. Brindo porque la vergüenza se sació de desidia. Brindo.

Olor a lloros y a niño chico


Olor a lloros y a niño chico. Qué lejos llega el ayer, no se va el cabrón. Tengo ganas de emborracharme. Nada de embriagarme de fiesta, no hay fiesta, no hay nada que celebrar. Lo que más deseo ahora es hincharme a whiskys hasta no saber siquiera quien soy, emborracharme, ser poeta quizás por última vez antes de que no sienta ya nada. Tan solo siento vacío, me aburro, cansancio. Estoy hasta los huevos de todo, ya me paso todo por los huevos. Me la sopla el mundo, me la sopla los sentimientos, me la sopla todo. Ando harto de este eterno nublado de quebrantos, harto de andar roto y no poder llorar. Casado de leer, cansado de escribir. No me interesa saber cómo veían los poetas el mundo, no me apetece escribir más. Y es que no tengo ni ganas ni nada que escribir. Y es que ni siquiera sé si me gusta escribir, sólo sé que no sé hacerlo. Quizás tan solo buscaba que alguien me escuchara, que no se perdieran mis llamadas de auxilio, auto-convencerme de que quizás sabía hacer algo, no narrar, no emocionar, es saber que es lo que siento. Y nunca lo supe, siempre tarde fui. Todo fue una mentira, estoy harto de escribir. Calladme la boca antes de que esto se torne una seria demencia y sea incapaz de darme cuenta que no soy un poeta, antes de que la poesía acabe conmigo. Tan sólo golpes, le entregué todo lo que sentía, y solo me golpeó, nunca me llevó arriba, sólo me hundió. Y por ello llegué a creer que eran las personas quienes te ayudaban a subir. Mentira. Mundo egoísta que enseña que el único camino para subsistir es ser igual de egoísta que el resto, ser uno más.
¿De dónde vinieron? ¿A dónde se fueron los sueños? ¿A dónde se los llevaron? ¿Por qué me los arrebataron? Tantos sueños sin cumplir. ¡Devolvérmelos¡ porque no sé vivir sin ellos, no sé ser uno más. Lo intenté y era uno menos. Os lo repito, traédmelos. Traedme mis sueños dormidos en un whisky. Que al derpertar estén acurrucaditos en el fondo me mi corazón de nuevo.

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Todas las camas están heridas

Insurrectos

"Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse."

Gabriel Celaya

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Soy un soñador que ve el mundo de otra manera, a través de los oscuros cuentos encantados, las pesadillas surrealistas, sueños de libertad y los poemas que dormitan en lo más profundo de mí. Soy un intento fallido de escritor y una decepción de poeta. Soy rebelde, romántico idealista, hedonista, marxista, melómano, soy tantas cosas... http://miutopiadepapel.blogspot.com/2012/05/entre-delirios.html?spref=bl
¡ay! del que intenta conquistar la luna entera con algún verso de mierda
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