Qué no me da la gana vestirme de gala, para cantar a lunas de plata si nada es lo que canta mi garganta, si tengo machacada el alma. No me visto de gala para hablarte con lindas palabras si no son escuchadas. Que no ve da la gana vestirme de gala para nada. Nada fuimos, quedó nada. Y por ello brindo. Hoy brindo por las rebeldías, los sueños, la ilusión y los besos. Pero también por el odio, la impotencia, los fracasos y la rabia. Por esas veces en que me saben a sangre la boca y los labios, por esas veces que me los rompo a bocados. Brindo porque la vergüenza se sació de desidia. Brindo.

Pagliacci

Abro los ojos lentamente, me molesta la luz. La cabeza me da vueltas. Me incorporo poco a poco y miro alrededor. Estoy en el centro de una habitación acolchada, pero no estoy solo. En tres de las esquinas hay una persona. No parecen percatarse de mí. Me acerco a una de las esquinas. Es un bufón, o quizás un mimo porque no me habla. Intento comunicarme con él. No responde, apenas interactúa y su rostro es inexpresivo. Se limita a querer ser visto, se alimenta de la atención del resto. Vive esclavo de sí mismo, de su ego. Aburre. Me acerco a la esquina contraria, la ocupada por una chica, Colombina. Antes de siquiera llegar, en la primera mirada que cruzamos me sonríe. Estoy a la altura del centro de la habitación cuando me presento, aunque creo ya nos conocemos. Me aproximo a ella. De pronto se le cambia el semblante, se torna serio, me desprecia, siquiera me contesta. Doble personalidad dentro del sí misma. Una fría y guapa dr.Jekyll and mr.Hyde. Se niega a mirarme siquiera. Ante el desprecio opto por acercarme al tercer y ultimo personaje. Es Polichinela con los ojos vendados. Está riendo, atrae. Lo miro fijamente y con una sonrisa me invita a abrazarlo. Me fío. Pero de repente, mientras me abraza, clava un puñal oscuro en mi espalda que escondía en la manga. La sangre mancha mi traje, hasta ahora no me había fijado, visto de arlequín Cuando lo retira y me separo, me lo encuentro sonriendo, como si nada hubiera pasado. Así sangrando me voy a la esquina vacía a sentarme. Me siento abrazando las piernas. Soy Pierrot, tengo los ojos secos. Lágrimas de arena, boca de polvo, en la garganta gorgojea la sangre. Me siento solo rodeado de gente. Sobra gente y faltan personas. Ridi pagliaccio...

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Todas las camas están heridas

Insurrectos

"Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse."

Gabriel Celaya

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Soy un soñador que ve el mundo de otra manera, a través de los oscuros cuentos encantados, las pesadillas surrealistas, sueños de libertad y los poemas que dormitan en lo más profundo de mí. Soy un intento fallido de escritor y una decepción de poeta. Soy rebelde, romántico idealista, hedonista, marxista, melómano, soy tantas cosas... http://miutopiadepapel.blogspot.com/2012/05/entre-delirios.html?spref=bl
¡ay! del que intenta conquistar la luna entera con algún verso de mierda
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