Qué no me da la gana vestirme de gala, para cantar a lunas de plata si nada es lo que canta mi garganta, si tengo machacada el alma. No me visto de gala para hablarte con lindas palabras si no son escuchadas. Que no ve da la gana vestirme de gala para nada. Nada fuimos, quedó nada. Y por ello brindo. Hoy brindo por las rebeldías, los sueños, la ilusión y los besos. Pero también por el odio, la impotencia, los fracasos y la rabia. Por esas veces en que me saben a sangre la boca y los labios, por esas veces que me los rompo a bocados. Brindo porque la vergüenza se sació de desidia. Brindo.

Dejo el circo


Cuando abrió los ojos aún le dolía todo el cuerpo. Tenía los músculos entumecidos, los huesos eran inamovibles y la boca aún hedía a alcohol. Como pudo se levantó. No se miró al espejo. No tenía por qué soportar verse. No le apetecía mirarse en el espejo y ver reflejado dos ojos turbios y lagrimosos cargados de decepción. Bajó la vieja maleta de encima del armario, la desempolvó y metió la ropa dentro. Entonces sacó papel y lápiz.
No sirvo para esto. No sé hacer reír, no sé hacer llorar, no soy buen payaso. No mio no es magia, no existe en mí la ilusión. No quiero arrimarme más a horribles bestias. No pienso tragar más fuego. Pésimo funambulista, estoy harto de vivir en la cuerda floja. Estoy harto del p’aquí p’allá.
Firmó y se marchó a no sabía donde, para no volver, al menos siendo el mismo. Dejó solo la carta, la pintura y el recuerdo, no quiso llevárselo.

Llover


Llover, llover, llover.
Llover y llorar,
y vuelta a llorar,
no hay más.
Eso es todo,
argentado cielo
no hay que ver
todo es llover.

Y yo aquí,
en medio de este diluvio,
anegado, ahogado,
perdido.
Entre la lluvia
no se ve nada,
tan solo llorar.

Mañana de gris,
miseria por cielo
Tan solo agua,
eternidad de agua
de agua y de llanto,
de lágrimas,
de ti,
de ausencia.

Tic-Tac agridulce


El reloj, un lento retumbar de jajas recuerdo y tormento de una derrota. Por perdedor, por orgulloso, por fracasar. Y es que me dejé caer, me dejé llevar, me dejé triunfar. Fuimos a encontrarnos, en silencio, habíamos dejado la puerta abierta, como suele ocurrir en las casas donde han ocurrido desastres. No mediamos palabra, tan sólo nos entregamos, y no sé si por suerte o por desgracia, no a los sentimientos. Nos arrojamos a la pasión de desquitarnos, a odiarnos mientras nos besábamos a ver a quien le dolían más a la mañana siguiente los besos. Resaca de bocados, dulce y amarga.
Me miento a cada hora, cada día, cada suspiro es mentira. Sumergido en este aroma, como un lucero manchando un cielo claro salpicado de estrellas, perdido, te he buscado. Como el gotear de la noche, suave, me he enamorado. Como el morir de la oscuridad con cada dentellada en el renacer del día para que se bañe la luna en el sol, apasionado, así, así te he querido. Fuerza, raza, pasión y dolor. Y hoy, nada. Quiero olvidar. Créeme que lo intento. Lo he prometido tantas y tantas veces que ya ha perdido todo el valor, palabras vacías. Del te amo al te odio, del bésame al no quiero saber más de ti, todo para acabar recayendo en ti. Veme fracasar. He ahí la belleza de la derrota, en el dulce olor que queda de quemar las promesas.
Aquí quedo en pie, soldadito de azúcar y sal anegado por una lluvia de lágrimas. Ando cansado de la monotonía, la periodicidad, del volteo del reloj y de la incansable arena que inunda cada grito para dejarlo en nada. De esta eterna nada ando cansado, hasta de ver pasar el tiempo. Quién pudiera detenerlo y castigarlo por andar siempre embriagado. Puto desvariar de las horas, maldito desliar de la noche. Vayámonos de este ruido. Ya me pateé estos lares. No quiero saber más de este sucio cenagal de barro durmiente en las lagunas de las que evaporaron tus recuerdos. Me estoy ahogando y no sé cómo. Ni sé escapar, ni sé salir, tan sólo nadar, enfrentarme al mar, y me falta valor. No soy capaz de lanzarme contra él, echar a nadar y que sea lo que algún Dios traidor quiera. Me planto frente al mar, cada mañana, cada atardecer. Espero que un ola te traiga hacia mí, o que traiga tan solo tu imagen, o un susurro tuyo, algo. Te espero envela frente al mar, sobre la arena, pero no me atrevo a nadar. Es el miedo, que está clavado en mi alma. Miedo al camino, al futuro y al pasado. Es miedo a la nada. Miedo a que como ayer seamos nada, al caer y caer sobre nada. Y la nada me asfixia, la nada que resta que es lo que queda de mí. Soy nada.
En algún momento creí en el amor con toda mi alma. Y perdí. Pero vos me disteis la fuerza para renunciar a todo en lo que creí, las mentiras, esa falsa esperanza de encontrar el amor, los cruces de miradas, todo, que era nada. Y murió una parte de mí en el proceso. No hay más, Aquí estoy, mutilado, herido por cien mil versos, esperando frente al mar, sin valor para arrojarme. Y ahora siendo nada, me dejo caer otra vez en esa ilusión que no pertenece a realidad y no existe más que en el cielo brumoso de la fantasía, sombras de nada. Necesito saber que algo va a cambiar. Nada enamorada, nada hecha de nada que nada busca, que nada quiere.
Maldigo a Apolo por inventar que existe el amor, por hacernos creer todo esto, hacernos esclavos de una ilusión que nos tortura y nos derrama en versos inútiles, por hacernos presos de su locura. Y Dafne, ay! Dafne...

Canto libertario II A los mineros


La mina es frío y dolor
roncando en la oscuridad.
Es a trabajo y a sudor,
a lo que la mina huele.
Es la única canción
el tañido de suspiros.
La mina es orgullo y valor,
muerte entre dulces sueños,
sueños tiznados de carbón
¡Ay! Lágrimas en la mina
cuán manchadas de tizón.

Mineros en están lucha,
mineros que alzan la voz,
mineros de sucias caras,
mineros de corazón.
Sólo mineros en lucha
luchando por el carbón
para que coman sus hijos
por un mañana mejor.
La rabia arde en barricadas
quemando el miedo y el temor,
van cargados de coraje,
el llanto en la mina quedó.
La lucha aún continua.

Felicidad y egocentrismo


El otro día me desperté llorando, me pasé la mañana llorando. Pero no era por ella, ya la olvidé. Pero bueno, estoy hablando de mí. Cuanto más pienso que el otro día lloré, más me alegro de haber estado triste, estoy feliz de estar triste. No, no se me ha ido la cabeza, tampoco me equivoco, es cierto que estaba feliz de estar triste, al menos todo lo más feliz que he podido desde hace tiempo. Es perfectamente posible ser feliz llorando de la más amarga tristeza. Por más que lo creas no son contrarios, es más, pueden ser complementarios, puede dormir la felicidad en las lágrimas. Lo contrario de la tristeza es la alegría, y la alegría no es la felicidad. Te lo dice quien no ha sido feliz por más que ha reído. Estoy feliz de mi tristeza porque esta nacía del mundo, me di cuenta que el mi mundo es una mierda, así de simple, así, de sopetón, por eso lloré. Estoy feliz porque tuve conciencia de mundo, era consciente me mi realidad, por lo que era libre. La felicidad es la autorrealización, y esta en mí esta es la libertad. Cuanto más libre soy, más yo mismo soy. Por tanto, cuanta más conciencia de la realidad tengo, más soy yo. Era Argos, ergo era ego. ¿Lo entiendes ahora? Estoy feliz de volver a ser libre, de volver a ser yo, y volver a tener conciencia de mí, nada de nosotros. Soy yo.

Olor a lloros y a niño chico


Olor a lloros y a niño chico. Qué lejos llega el ayer, no se va el cabrón. Tengo ganas de emborracharme. Nada de embriagarme de fiesta, no hay fiesta, no hay nada que celebrar. Lo que más deseo ahora es hincharme a whiskys hasta no saber siquiera quien soy, emborracharme, ser poeta quizás por última vez antes de que no sienta ya nada. Tan solo siento vacío, me aburro, cansancio. Estoy hasta los huevos de todo, ya me paso todo por los huevos. Me la sopla el mundo, me la sopla los sentimientos, me la sopla todo. Ando harto de este eterno nublado de quebrantos, harto de andar roto y no poder llorar. Casado de leer, cansado de escribir. No me interesa saber cómo veían los poetas el mundo, no me apetece escribir más. Y es que no tengo ni ganas ni nada que escribir. Y es que ni siquiera sé si me gusta escribir, sólo sé que no sé hacerlo. Quizás tan solo buscaba que alguien me escuchara, que no se perdieran mis llamadas de auxilio, auto-convencerme de que quizás sabía hacer algo, no narrar, no emocionar, es saber que es lo que siento. Y nunca lo supe, siempre tarde fui. Todo fue una mentira, estoy harto de escribir. Calladme la boca antes de que esto se torne una seria demencia y sea incapaz de darme cuenta que no soy un poeta, antes de que la poesía acabe conmigo. Tan sólo golpes, le entregué todo lo que sentía, y solo me golpeó, nunca me llevó arriba, sólo me hundió. Y por ello llegué a creer que eran las personas quienes te ayudaban a subir. Mentira. Mundo egoísta que enseña que el único camino para subsistir es ser igual de egoísta que el resto, ser uno más.
¿De dónde vinieron? ¿A dónde se fueron los sueños? ¿A dónde se los llevaron? ¿Por qué me los arrebataron? Tantos sueños sin cumplir. ¡Devolvérmelos¡ porque no sé vivir sin ellos, no sé ser uno más. Lo intenté y era uno menos. Os lo repito, traédmelos. Traedme mis sueños dormidos en un whisky. Que al derpertar estén acurrucaditos en el fondo me mi corazón de nuevo.

Sobre el feminismo


Pequeña reflexión en la que me habré dejado cosas en el tintero.

El feminismo me lo paso por los huevos, bueno, y las feministas también. No sé que defienden, por qué luchan. ¿La igualdad entre el hombre y la mujer? ¿No me dicen que mis ideas son imposibles? ¿A ellas no les dicen nada? El feminismo es imposible. No se puede alcanzar una situación igual entre hombres y mujeres cuando no existe una propia del hombre. Miro y sólo veo desigualdad, entre hombres y mujeres, entre clases. Pero la verdad es que ellas no quieren igualdad, ellas quieren sentirse protegidas por este sistema y cobrar lo mismo, denuncian una desigualdad y defienden otra. Hipócritas, por ellas me da asco esa palabra. Adoptan un mensaje victimista para politizar todo. Atacan todo, hasta el humor. ¿Humor políticamente correcto? Mataría la mitad y privatizarían la mitad para quien entiende el humor inteligente, muchas de ellas siquiera serán capaces de entenderlo. Es imposible acabar con el humor, además, es humor, es pique, ¿qué sería de esta vida sin provocar? Retomando lo del victimismo, se pasan. No hace falta repasar algunas medidas estúpidas tomadas por algunos gobiernos cómplices del feminismo y del sistema. Bueno, y por no hablar tampoco de lo bien asimilado que tienen el victimismo a la hora de hablar e insultar, machista, maltratador, etc. Las cosas por su nombre, no soy machista, y el maltrato es el maltrato, sea físico o psicológico, pero debe ser de verdad, no pueden abusar de esa palabra como hacen. La vulgarizan a hasta tal punto que pierde el significado, y luego son ellas quienes lo sufren y no son capaces de reconocerlo. Y lo mismo hacen con el feminismo, lo destrozan, por culpa de ellas me da asco. Y yo soy feminista, feminista de verdad, mi feminismo es de clase. Mi feminismo no entiende de sexos, entiende de clases sociales. No quiero que queden atrás en la búsqueda del mundo que busco, en la búsqueda de la igualdad y de la justicia. Porque valen igual, porque muchas son incluso mejores que nosotros en muchas cosas. Pero sólo cuando saben luchar, cuando se dan cuenta que el machismo no lo ejerce no lo ejercen los hombres, que lo ejerce la sociedad que quiere que las defienda y sus guardianes, el capital, las tradiciones y la religión. Así que yo digo con la boca bien grande que soy feminista. No quiero a mi lado ni una mujer ni una novia, yo quiero una guerrillera, de esas feministas de verdad que hay tantas por ahí y que no deben identificarse con las que menciono aquí. Por ellas, por las que siguen en la calle y por las que ya nos dejaron. No manchen su lucha.


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Todas las camas están heridas

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"Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse."

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Soy un soñador que ve el mundo de otra manera, a través de los oscuros cuentos encantados, las pesadillas surrealistas, sueños de libertad y los poemas que dormitan en lo más profundo de mí. Soy un intento fallido de escritor y una decepción de poeta. Soy rebelde, romántico idealista, hedonista, marxista, melómano, soy tantas cosas... http://miutopiadepapel.blogspot.com/2012/05/entre-delirios.html?spref=bl
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